Dos Patronas de la misma ciudad
Al
recibir la noticia de que las velas de los barcos piratas habían
desaparecido, la alegría de los habitantes de Otuzco fue enorme.
Condujeron entonces la imagen de la Virgen en procesión hasta el
interior de la ciudad, en medio del mayor regocijo. Pero, no queriendo
que, después del gran favor recibido, ella quedase en posición “desventajosa”
con relación a la Patrona, decidieron los moradores construirle un
santuario en la misma puerta de la ciudad, en el local donde los había
defendido.
